La ergonomía en la cocina y en los armarios es uno de los aspectos que más influye en la comodidad de una vivienda, aunque muchas veces pase desapercibido. Un buen diseño no solo debe ser atractivo desde el punto de vista estético, sino también práctico, intuitivo y adaptado a las personas que lo utilizan cada día.
Cada vez que cocinamos, guardamos la compra, buscamos una prenda de ropa o abrimos un cajón repetimos movimientos que forman parte de nuestra rutina. Cuando esos movimientos se realizan con facilidad y sin esfuerzo, significa que el mobiliario ha sido diseñado pensando en la ergonomía y en el bienestar de quienes viven en la casa.










